
Bajo el lema “Basura, la justa”, este martes presentamos en el Auditorio Julián Aranaz de Cadreita el Pago por Generación Zonificado, el sistema que proponemos desde la Mancomunidad de Residuos Ribera Alta de Navarra para que las entidades rurales y con pocos recursos puedan cumplir con el principio legal de “quien contamina, paga”; igualmente, expusimos las pruebas piloto que lanzaremos próximamente.
Respecto al Pago por Generación, este es una obligación legal derivada de la Ley 7/2022: en resumidas cuentas, puede definirse como la posibilidad de establecer tasas de residuos diferentes en función de cuántos residuos genere cada contribuyente y cómo de bien los separe. Y es que, como dijo nuestro presidente, José María Palacios: “Todas las Mancomunidades aplicamos una tasa de residuos en la que no tenemos en cuenta, ni la cantidad, ni la tipología de los residuos que se generan en cada domicilio. Nosotros queremos dar un paso más y establecer una tasa justa que tenga en cuenta tanto la cantidad de residuos generados, como el tipo de residuos que genera cada vivienda”.
Actualmente ya existen sistemas que la ley considera válidos como Pago por Generación: las tarjetas electrónicas y el Puerta a Puerta. Ahora bien, aunque estos sistemas pueden ser eficaces, no son fáciles de implantar en entidades rurales por varios motivos, entre los que se encuentran su gran inversión inicial (ambos sistemas), su costoso mantenimiento (tarjetas) o su insuficiente aceptación social (puerta a puerta).
En el sistema que proponemos tendremos una parte de la tasa fija y otra variable, que se calculará de la siguiente manera: cada localidad se divide en zonas, una por cada isla de contenedores; a los vecinos que viven alrededor les pediremos que echen sus residuos solo a los contenedores de esa isla; después, los camiones de recogida pesarán el contenido del contenedor de resto, de orgánica y de envases (utilizando sistemas instalados en los camiones), y calcularemos el coste de gestionar esa isla concreta; por último, se distribuirá ese coste entre las viviendas asignadas, usando para ello los habitantes equivalentes, que se obtendrán mediante el consumo de agua.
Las experiencias piloto que llevaremos a cabo servirán para testar dicho sistema y realizar una simulación de cómo variarían las tasas de residuos aplicando el nuevo cálculo, esto es, de momento no variarán las tasas. La primera prueba la lanzaremos en Cadreita este 7 de noviembre, por lo que informaremos estos mismos días a la población; el comienzo de la prueba de Falces, sin embargo, se retrasará hasta finales de año.
Desde la Mancomunidad estamos poniendo todo nuestro empeño para que el sistema funcione, porque nos permitiría cumplir la ley con una inversión mínima (solo lo sistemas de pesaje en camión) y porque además sabemos que, cuando lo haga, será aplicable no solo en nuestra Mancomunidad, sino en cualquier Mancomunidad rural del país. Y tenemos confianza en que funcionará, porque, de nuevo en palabras del presidente: “combinar la tecnología con el trabajo de campo, con el sentido común y con el esfuerzo diario, seguro que nos lleva a alcanzar el éxito”.



